POLIDEPORTIVO REDUCIDO_ SISTEMA DE EQUIPAMIENTOS COMUNITARIOS

ARTILLERÍA POPULAR
LOS FRAILES DE CATIA. CARACAS. VENEZUELA. 2015

Superficies de juegos adaptadas al accidente geográfico,
sobre el límite de construcción admisible dentro de
la reserva natural protegida donde se inserta el barrio.

Proyecto Project: Marcos Coronel, Stevenson Piña [PICO], Gabriel Visconti [AGA estudio].

Equipo de proyecto Project team: Ricardo Sanz, Rodrigo Marín [La Terraza], Ana Cristina Morales, Laura Di Benedetto, Rolando Campos.
Producción y logistica de obra Production and construction logistics: Johan Martínez.

Coordinación de proyecto Project coordination: María Isabel Ramírez.

Apoyo técnico Technical support: Adriano Pastorio, Karina Domínguez.
Maestros de obra Masters of construction: Juan Ortega, Máximo Fonseca, Juan Linares,. Sr. Roger.

Construcción Construction: Brigadas de autoconstrucción del Barrio Canaima y Los Frailes de Catia Self-construction brigades.

Asistencia técnica Technical assistance: Williams Adjunta, Kenneth Gomez, Juan Castillo.

Organización comunitaria Community organization: Ruth Mora, Angel Chaparro, Nelyfred Maurera.

Soporte institucional Institutional support: Vicepresidencia Territorial Territorial Vice Presidency, Instituto Nacional de Parques
National Parks Institute, Misión Barrio Nuevo Tricolor, Misión Saber y Trabajo Knowledge and Work Mission.

Área de superficie y componentes Surface and components area: 340 m2.

Fotografía Photography: José Alberto Bastidas.

Superficies de juegos adaptadas al accidente geográfico, sobre el límite de construcción admisible dentro de la reserva natural protegida donde se inserta el barrio.

Este equipamiento forma parte de una serie de protocolizaciones urbanas enfocadas en legitimar asentamientos informales que responden al acuerdo donde se establece la cota 1100 como máximo nivel habitable al interior del Parque Nacional Waraira Repano, principal ecosistema natural del área metropolitana de Caracas.

El proyecto se centra en propiciar un equilibrio entre el medioambiente construido y el manejo de la naturaleza ocupada, optimizando infraestructuras existentes de signo estratégico para el barrio.

Las favelas de Caracas están construidas a partir de la lógica de edificaciones que se arriostran entre sí, dada su estructura de tejidos, distinta a la configuración del lote o la parcela. Estas edificaciones comparten cimentaciones y a la vez todo el conjunto de sistemas estructurales. La construcción se basa en generar operaciones de conformación de suelos, estabilización de muros, taludes y nivelaciones, entre una diversidad de soluciones técnicas más próximas a la función de las ingenierías, donde la arquitectura de diseño pasa a un segundo plano, abriendo paso a decisiones pragmáticas.

La intervención respalda la consolidación de un espacio preservado por jóvenes de la comunidad para su autoconstrucción como instalación deportiva, priorizando un sentido más lúdico y recreativo, despegado del modelo de competición y alto rendimiento que sobresale en la ciudad. Una cancha que no pretende dimensiones estándar, por el contrario obedece a parámetros similares a los de su entorno: morfología irregular, orientación accidental, disposiciones no convencionales.

Tres niveles acoplan el polideportivo con la veredera a través de la extensión de un hibrido escalera-rampa: Una plataforma de juegos con balón, confinada entre la montaña y la celda transparente. Una superficie plegada con tribunas, oficina bajo las gradas y gimnasio para ejercicios de fuerza. Un plano de ping pong y juegos de mesa. Por debajo de estas construcciones se conduce una torrentera que permite descargar el agua de la montaña conectando con el sistema de drenajes. La pared de contención presenta perforaciones para el rebose de humedad abundante en esta geografía.

Acarrea forzosos trabajos abordados por una extraordinaria cooperativa comunitaria que integra más de doscientas personas, implicando maniobras de maquinaria por zonas previamente intransitables, exhaustivas limpiezas, desmalezamientos, botes de escombros y movilizaciones de grandes volúmenes de materiales a pulso.

Con el apogeo inmobiliario de los años 80s, se hizo común la práctica de control del territorio en los principales barrios de Caracas que se opusieron al proceso de desplazamiento de sus habitantes. Sendas disputas transformaron estos asentamientos en zonas cerradas, donde no es habitual la presencia de foráneos. El proyecto consigue extinguir esta barrera entre jóvenes del sector y otros barrios cercanos, quienes con frecuencia hacen uso del polideportivo, estableciendo nuevas relaciones de fraternidad entre comunidades.