ZONA DE PRODUCCIÓN CULTURAL: UNIDADES DE CREACIÓN URBANA

MICROECONOMÍAS SUBVERSIVAS
GUÁCARA. VENEZUELA. 2016

Microorganismo de economías alternativas basadas en la realización de disciplinas artísticas, a partir de la reestructuración un inmueble desocupado, utilizando contenedores y objetos.

Proyecto: Marcos Coronel [PICO].
Promotor Cultural: Alfredo Pineda [La Vieja Escuela].
Equipo de proyecto: María Isabel Ramírez, Michelle Isoldi, José Bastidas.
Técnico de construcción: Manuel Coronel.
Maestro de obra: Juan Ortega

Herrería Blacksmith: Juan Ortega, José Suarez.
Construcción: Carlos Sánchez, Joel Meléndez, Luis Rojas, Arjenis Durand. Electricidad Electricity: Edison Rivas.
Asistencia técnica: Williams Adjunta, Kenneth Gomez, Juan Castillo.
Colaboradores: Patricia Henríquez, Nickol Bendek, Adriano Pastorino.
Soporte institucional: Banco de Desarrollo Económico y Social BANDES,
Fondo de Desarrollo Microfinanciero FONDEMI, Ministerio de Comunas y Movimientos Sociales.
Gestión cultural: José Leonardo Uzcategui, Jorge de León, Andrés Estrada, Dominic Almarza, Francisco Márquez, Iván Ramos [ZPG].
Área de superficie y componentes: 550 m2.
Fotografía: José Alberto Bastidas.

 

Este proyecto es símbolo de un proceso de conquista cultural que deriva de la confrontación por la toma de la calle como espacio de transformación. Se localiza en la zona más intensa del centro de la ciudad, muy cerca de la plaza principal, comercios e instituciones municipales, en una parcela subutilizada donde funcionaron oficinas técnicas de la empresa pública de telecomunicaciones, hasta la vandalización de sus instalaciones durante protestas violentas en febrero de 2014.

La organización popular ve la oportunidad de recuperar la infraestructura y consigue tomar el edificio, reprogramándolo con el fin de desarrollar un espacio de creación cultural que avale diferentes actividades culturales desarrolladas por agrupaciones de jóvenes. El Núcleo articula un edificio preexistente con una serie de nuevos aparatos que se apoyan sobre la estructura original, unificando espacios operativos en un solo sistema compuesto por diferentes unidades productivas: Huerto urbano y café restaurante, laboratorio de imagen, audiovisuales, redes y medios sociales, estudio de grabación y sala en ensayo musical, galería de exposiciones y taller de usos múltiples, skatepark, cancha multiuso y plaza de conciertos, constituyen las áreas del conjunto.

El uso de contenedores responde a una condición preestablecida que permite aprovechar estos objetos una vez que fueron fletados para transportar el equipamiento técnico adquirido como dotación del núcleo, concentrando recursos económicos en los dispositivos de transferencia tecnológica y recursos técnicos en la construcción.

La estrategia consiste en articular el viejo edificio con estos nuevos dispositivos, aprovechando estructuras excedentes generadas comúnmente por la industria de la construcción, para instalar prótesis y extensiones de los contenedores, bidones de aceite en la fabricación de componentes de ventanas, tableros de pvc de alta densidad como superficies de cubierta, recortes de madera, fibra de vidrio, latones galvanizados, entre diferentes materiales con segundas vidas, piezas y componentes que presentan mínimas imperfecciones obtenidos al registrar en los vertederos de materiales provenientes de otras obras.

La Zona de Producción Cultural no es sólo un edificio que pertenece a un grupo cultural, aunque es manejado por artistas y creadores urbanos, irradia a toda la comunidad, emitiendo programas articulados con otras organizaciones dentro y fuera del país. Estos grupos realizan producciones gráficas, musicales y audiovisuales, al mismo tiempo que la plaza, la cancha de baloncesto y el skatepark son utilizados regularmente por las agrupaciones locales, de la misma forma que la sala polivalente recibe reuniones periódicas de vecinos, conferencias, foros de cine y conversaciones públicas, abriendo el espacio al conjunto de la sociedad.