WORKOUT EL RISCO

RESIGNIFICANDO EL RESIDUO

LAS PALMAS. ESPAÑA. 2017

Dispositivo vecinal integrado a una serie de intervenciones simbólicas focalizadas en activar espacios residuales, conformando un eje de múltiples instalaciones que permiten habilitar determinadas funciones comunes al interior del barrio.

Proyecto: Marcos Coronel, Juan Carlos Castillo, Stevenson Piña, [PICO Proyecto de Interés Comunal].

Diego Peris,  Miguel [Todo por la Praxis].

Dilara Kara, Bihter Çelik [Architecture For All].

Organizador: AACC Arquitecturas Colectivas [Todo por la Praxis, Straddle3, La Fábrica de toda la vida, Recetas Urbanas, Makea].

Barrio: El Risco, Gran Canaria. España

Productor local: Colectivo MicroMacro.

Construcción: Taller colaborativo con vecinos y voluntarios de la red AACC.

Contribución económica: Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria.

Fecha: Del 14 al 19 Julio. 2017.

El proyecto como detonante: El pequeño formato_ Resignificando el residuo. 

Este dispositivo forma parte de una serie de intervenciones simbólicas focalizadas en activar espacios residuales, conformando un eje de múltiples instalaciones que permiten habilitar determinadas funciones comunes al interior del barrio.

Acciones directas contravienen la ordenanza de ambiciosos desarrollos que se planifican desde despachos burocráticos y nunca consiguen aterrizar en el terreno. El proyecto es capaz de detectar necesidades, aspiraciones, recursos y talentos disponibles en sitio, en el contexto de un proceso que incluye ideas consultadas y responsabilidades compartidas, con la intención de establecer nuevos usos significativos, partiendo de pequeñas operaciones que se ubican en puntos concretos para dar soporte al conjunto de dinámicas y relaciones especificas planteadas durante la puesta en marcha de la intervención, sin depender de procedimientos externos.

Vacios que son habitualmente desperdiciados dado el conflicto por la responsabilidad de su control, son los lugares disponibles para este proceso. La operación inicia la transformación física del sitio, propiciando un debate sobre el derecho a la determinación del territorio del barrio y los desafíos que comportan estos emprendimientos: asumir la propiedad colectiva, programar y mantener los espacios vecinales a partir de la autogestión.

Este caso se ubica en la última parada del circuito, conectando niveles del barrio a través de múltiples plataformas de concreto sin usos definidos. El diseño de la instalación se basa en articular un formato de piezas desde sus partes individuales, derivando en componentes más grandes hasta conformar un sistema completo, enfatizando en la revisión constante de las soluciones técnicas establecidas, que se van modificando durante todo el tiempo de la construcción sin afectar la naturaleza del proyecto.

La propuesta consiste en establecer una subestructura ajustada a los cimientos preexistentes, integrando nuevos elementos que cualifican el espacio como plaza o lugar de encuentro: espacio de sombra, asientos, barras de ejercicios y otros mobiliarios, siguiendo un estándar de libre apropiación como estrategia para afianzar el valor de uso del proyecto. Finalmente prevé sufrir alteraciones espontáneas, pudiéndose extender más allá de su alcance original para detonar otras iniciativas de transformación.

El proyecto se ejecuta por autoconstrucción siguiendo la dinámica del taller colaborativo que agrupa múltiples organizaciones de vecinos y colectivos, quienes conducen este proceso a través de un plan diagnosticado, impulsando una agenda de políticas urbanas sobre la base de experiencias concretas de participación y empoderamiento social en el marco de la red de Arquitecturas Colectivas.