Amenidades Urbanas: Corredor de Espacios Públicos

RESIGNIFICANDO EL PATRIMONIO. Caracas. 2016

Oficina: Amenidades Urbanas

Plan Maestro: Camilo González (Asymetric).
Proyecto Espacio Cultural y Gazebo: Ricardo Sanz, Rodrigo Marín (La Terraza).
Proyecto Dispositivo de juegos: Rafael Suárez (439 estudio).
Proyecto Plataforma deportiva: Rodrigo Marín, Ricardo Sanz (La Terraza).
Proyecto Mercado itinerante: Marcos Colina, Gresly Monsalve, Darianna Urbina (Abono arquitectura).

Estrategias urbanas: Marcos Coronel (PICO), José Naza Rodríguez (Plataforma Gestión Residuos de Ciudad).
Desarrollo de Plan Maestro: Oficina Amenidades Urbanas. Camilo Gónzalez (Dirección), Verónica Rodríguez, Damián Castillo, Rafael Solano, Miguel León, Guillermo León,  Ana Vielma, Aurynes Rojas, Ángel Rodríguez, Javier Barrios, Fabricio Mora, Génesis Lozada.
Asesor de programas urbanos: Ivano Aspesi.
Asesor de Paisajismo: Plantarq Arquitectura y Paisajismo.
Técnicos de obra: Kenneth Gómez, Ana Vielma.

Líderes sociales: Selina Guerrero, Ramona Hidalgo.
Soporte institucional: Consejo Federal de Gobierno, Oficina Presidencial de Planes y Proyectos Especiales, Gobierno de Distrito Capital.
Diseño de política pública: Isis Ochoa Cañizalez.
Organizador del concurso y proyectos: Fundación Gran Misión Saber y Trabajo, Alcaldía del Municipio Libertador de Caracas.
Jurado del concurso: Antonio Salas, Alejandro Haiek, Melissa Parra, Marcos Coronel, José Naza Rodriguez-Comisario*; Diego Peris (España), David Barragán (Ecuador), Carmelo Rodríguez (España).
Consejo del concurso: Juan Pedro Posani, Domingo Álvarez.

Año: Concurso y proyectos (2015-2016); Obra (2016-2017).
Fotografías: José Alberto Bastidas, Rodrigo Marín, Mariluz Volcan.


Gazebo. Arquitectos: Ricardo Sanz y Rodrígo Marín.

La Avenida Bolívar de Caracas (1949) marcó el punto de partida a un ambicioso proyecto de trazado de grandes vías y centros urbanos en la capital. Con la llegada de la industria automóvil y el auge del movimiento moderno que vaticinó edificar imponentes equipamientos a mediados de siglo XX, se sometió a la urbe a una etapa de reestructuración que apostó por edificar complejas infraestructuras de servicios, autopistas y conjuntos de vivienda masiva, modificando drásticamente la escala de las relaciones urbanas y sociales en la ciudad.


Dispositivo de juegos. Arquitecto: Rafael Suárez.

Al paso del tiempo una serie de proyectos estructurantes derivados de mismo plan que propulsó a la avenida, no serían ejecutados. El proyecto se convirtió en un precedente del fracaso metropolitano, capaz de producir una grieta que básicamente colapsó este entorno de Caracas en dos fragmentos atomizados. Después de este periodo, la avenida atravesó por distintas etapas donde se impulsaron diversas iniciativas de reformas frustradas.


Lote deportivo. Arquitectos: Ricardo Sanz, Rodrigo Marín.

Casi setenta años más tarde (2018), este conjunto de operaciones –Amenidades Urbanas, impulsan la sutura de la más prominente vía de circulación de la ciudad. Un conjunto de zonas de intercambio acopladas a los costados de la Avenida Bolívar de Caracas, replantean el uso del circuito donde se concentran enormes masas de concreto impuestas por el plan desarrollista y recientes repoblamientos de vivienda social.


Estructura. Arquitectos: Marco Colina, Gresly Monsalve, Darianna Urbina.

El proyecto establece superficies e instalaciones culturales en una estructura de 12.000m2 articulados, reactivando múltiples espacios cívicos. Nuevas dinámicas resignifican la calle como espacio de diálogo e intermediación, ocupando los vacíos rechazados por ingentes obras. Este paisaje urbano pretende rescatar la escala original de la ciudad, impulsando un ecosistema abierto y colectivo que apuesta por volver a habitar los espacios urbanos más preponderantes de este corredor.


Oficina de Amenidades Urbanas.

El proyecto fue sometido a consulta pública con la contribución de expertos, investigadores, comunidades del entorno e instituciones públicas, a partir de un concurso de proyectos que permitió confrontar múltiples propuestas para la transformación del eje, incluyendo 366 trabajos presentados por numerosos equipos de arquitectos, urbanistas y ciudadanos,  en un trabajo de diseño urbano que promueve la producción conjunta, basada en una mayor convocatoria y participación para la creación, que plantea los retos propios de la construcción de acuerdos y de la articulación de ideas como condición para este proceso.

La intervención consigue producir un corredor de espacios públicos bajo el desafío de conectar propuestas de distinta naturaleza sobre la base de un mismo conjunto, comenzando por la primera etapa de estos eventos urbanos construidos con diversidad, que prevén ampliarse hacia el resto de la Avenida Bolívar de Caracas.


Pavimentos, mobiliario, intervención general del conjunto. Arquitecto: Camilo González.