OA_ El Oasis Urbano

Re-naturalizar.
Caracas, Venezuela. 2020

Si la pérdida de biodiversidad favorece cada vez más a la proliferación de pandemias, inoculemos entonces, naturaleza, donde la ciudad la necesita. OA es una isla, que aparece en la ciudad, un microclima, una alegoría urbana del vínculo roto con los espacios que nos resguardan y que intentamos vuelvan a nosotros.

Equipo de proyecto: Marcos Coronel, Ricardo Sanz, Janetza Médina, Bárbara De Sousa, Manuel Coronel.

Espacio público inadecuado y subutilizado, ¿Cómo regenerarlo?

La ciudad de Caracas se caracteriza por una carencia significativa de espacio público en relación a su escala y complejidad. Con una ausencia de planificación y una falta importante de infraestructura de servicios, la ciudad parece estar en una emergencia permanente. En este apremio constante, y en función de jerarquizar “prioridades”, el espacio público ha dejado de ser un tema central desde hace mucho tiempo.

Se ha subestimado la importancia de estos lugares para vitalizar el tejido social.  Esta situación ha favorecido, la indiferencia hacia su necesidad y las restricciones conceptuales, dificultando interpretaciones alternativas para concebirlos. Especialmente, en circunstancias donde se cuestiona la pertinencia de algunos modelos, por la dificultad de su adecuación a contextos y problemas inéditos. Esta conducta, ha llevado a la subutilización del poco espacio social existente, y a mínimas opciones para regenerarlo.

En una condición dramática de coexistencia donde están presentes una serie de conflictos, la crisis agudizada por el Covid, lleva al paroxismo, estas dinámicas. La pandemia ha creado la anti-ciudad, al cesar el enorme flujo de intercambio que se da en ella, y al conmutar al mundo de lo virtual parte de estas. Nos interesa reflexionar sobre esta muerte aparente y momentánea del espacio público que tenemos, y en como reactivarlo, a partir de la siguiente pregunta: ¿Qué posibilidades tenemos entonces de estimular la interacción social, a partir de una concepción distinta y más saludable del espacio de cohesión ciudadana, que permita operar sobre ámbitos ya existentes, para su eventual activación?

 

OA, hacia la re-naturalización de los espacios estériles de la ciudad.

“Hay una relación directa entre la destrucción de la naturaleza y el aumento de las pandemias”

En simultaneo al efecto devastador de la pandemia, el escenario de crisis también nos muestra una encrucijada, de lo que teníamos y cómo podemos mejorarlo. Un esperanzador retorno a la calle, como lugar de la interacción cotidiana, dependerá en gran medida, de hábiles operaciones que permitan migrar, desde concepciones previas, a una interacción con el espacio público más segura y prometedora. Pensamos que, la producción de novedosas entidades yuxtapuestas entre lo artificial y lo natural, favorecen el auge de entornos más seguros y saludables.

Esta regeneración del espacio público, encuentra una posibilidad, a partir de la inserción de nuevos ámbitos, particularmente en contextos excesivamente construidos o carentes de vegetación. Hemos visto como los parques y bosques han servido de áreas de desahogo durante la pandemia, porque en el interior de estas atmosferas naturales, la propagación del virus puede verse limitada. Si la pérdida de biodiversidad favorece cada vez más a la proliferación de pandemias, inoculemos entonces, naturaleza, donde la ciudad la necesita. OA es una isla, que aparece en la ciudad, un microclima, una alegoría urbana del vínculo roto con los espacios que nos resguardan y que intentamos vuelvan a nosotros.

Está constituido esencialmente por tres elementos principales, que se definen por: cuatro apoyos, borde de contención y naturaleza. El armado del prototipo se soporta en los principios básicos de los momentos de tracción y compresión, que entran en juego para darle estabilidad. Los mástiles conforman las aristas del volumen, permitiendo tensionar desde ellos las cuerdas. Encargadas de proveer la consistencia estructural necesaria, que se complementa con las mallas, alrededor de la vegetación, dejando las aperturas necesarias para el acceso. Finalmente, el perímetro de contención delimita la protección para las personas que circulan en su interior, que progresivamente puede reducirse hasta desaparecer, en la medida que la pandemia disminuya su impacto. OA es un espacio, para estar en contacto con la naturaleza, que hace más seguro y saludable nuestro entorno. Su inclusión como territorio, para crear atmosferas naturales, en la ciudad, puede comenzar a inclinar la balanza, hacia una forma de vivir en entornos urbanos cada vez más saludables.